La pieza que falta en la historia de la fibra
En nuestro blog anterior, exploramos cómo las dietas modernas están generando una brecha en el consumo de fibra. A pesar de la creciente concienciación de los consumidores sobre el microbioma y su papel en la salud general, la mayoría de las personas sigue consumiendo cantidades de fibra muy por debajo de las recomendadas. Esto es importante porque la fibra dietética proporciona el sustrato que los microorganismos intestinales fermentan para producir metabolitos beneficiosos, como el butirato. Sin embargo, aunque aumentar la ingesta de fibra es un primer paso importante, la ciencia emergente sugiere que la fibra por sí sola no explica completamente por qué algunas personas producen menos butirato que otras.
La cantidad de butirato producida en el intestino depende de tres factores interconectados: la genética, la composición del microbioma y las elecciones alimentarias.¹