Proteínas

Kemin tiene un gran conocimiento en proteínas – y de cómo las afectan las diferentes técnicas de procesamiento y envasado – para el momento de determinar qué ingredientes utilizar en un sistema. Kemin ofrece soluciones que están diseñadas específicamente para cada necesidad del mercado, desde soluciones simples a mezclas complejas, con un equipo técnico altamente especializado que entiende la sinergia entre estos ingredientes. En este sentido, podemos ayudar a la industria a solucionar los desafíos relacionados con la coloración, el sabor y la estabilidad microbiológica, permitiendo así, a los fabricantes, mantener los productos frescos durante más tiempo.

En este mercado altamente competitivo relacionado con los productos cárneos, las soluciones a los problemas potenciales del proceso nunca han sido tan importantes. Con el continuo aumento en el costo de producción y la reducción significativa de los márgenes, es crucial tomar la mejor elección cuando se formula y procesa un  alimento.

En este sentido, ¿cuál es el parámetro de elección número uno cuando un consumidor está definiendo la compra de un producto cárnico?

En una palabra: el COLOR. No es sorprendente que los consumidores vean el color como el factor determinante de la calidad de la carne fresca. Este parámetro visual es el criterio más importante a la hora de elegir un producto. También es importante tener en cuenta que los consumidores a menudo se basan en el color de un producto para determinar su frescura, ya que asumen que los productos cárnicos son seguros para el consumo si es que se venden en el mercado. Utilizan el color del producto como guía para reafirmarse, a sí mismos, que los productos son frescos y sabrosos.

Mientras que el color es el principal factor en la decisión de una primera compra, un producto fresco y sabroso convencerá a los consumidores a comprar de nuevo en el futuro.

De este modo, los consumidores pueden confiar fuertemente en la coloración del producto cuando están tomando su decisión en el momento de la compra; sin embargo, los consumidores van a repetir sus compras relacionadas a productos cárnicos en función de su experiencia de sabor y frescura cuando los consumen en sus hogares.

¿Y cuál sería el principal enemigo de la frescura y el sabor de un producto de carne? La rancidez oxidativa (oxidación lipídica) es la principal causa de malos sabores. En este sentido, los extractos vegetales de Kemin ayudan a retardar el proceso de oxidación de lípidos, protegiendo la apariencia del producto y conservando su frescura, sabor y coloración.

El deterioro microbiano es también un factor importante relacionado con la vida de un producto cárneo. Además, los consumidores esperan y dependen de carnes y productos cárnicos seguros para alimentar a sus familias, pero al mismo tiempo demandan alternativas naturales más amigables y fáciles de entender y reconocer.

Kemin ofrece diversas soluciones dirigidas a satisfacer las necesidades relacionadas con el deterioro microbiano, incluyendo productos a base de vinagre amortiguado y productos basados en ácido propiónico. Estas soluciones han mostrado resultados interesantes en el control de Listeria monocytogenes, E. coli y Salmonella, sin impactar negativamente en la calidad de la carne, en su capacidad de retención de agua, la desnaturalización de proteínas, la coloración, o incluso en el sabor.

Las soluciones Kemin orientadas a la seguridad alimentaria están disponibles en forma líquida, en polvo, sin sodio, siendo fáciles de usar en sistemas de tipo salmuera, marinados, mezclas de condimentos o aplicadas directamente en la carne.